Miguel Ángel Silvestre y Amaia Salamanca han conseguido seducir a la audiencia con su atractivo y su arriesgada historia de amor, colocando a la ficción entre las más vistas. Exito y polémica van unidos en muchas ocasiones y ése es el caso de “Sin tetas no hay paraíso“. A pesar de que su arranque fue muy bueno (consiguió un 21,7% del “share”) y sus protagonistas enseguida se ganaron la devoción del público, algunas asociaciones de telespectadores pidieron a Tele cinco la retirada de la serie por promover estereotipos denigrantes contra la mujer, por el trato deslumbrante que se le da al mundo de la prostitución o el del narcotráfico, o por la imposición de tener un cuerpo perfecto para “encajar” en esos ambientes .
Pero, polémicas aparte, la serie está teniendo un tremendo éxito, tanto que cada semana es seguida por casi 4.000.000 de espectadores, cifra que ya ha llegado a superar en alguna emisión. Sin duda, además de su trama (que pretende aleccionar sobre las consecuencias que tiene tomar decisiones equivocadas), la frescura, la juventud y el gran atractivo físico de sus protagonistas -especialmente, de Miguel Ángel Silvestre, Amaia Salamanca y María Castro-, han sido ingredientes clave para atraer a la audiencia. Descubre ahora cómo son en la vida real los deseados actores que se esconden tras los rostros de Catalina, el Duque y Jessi, los principales personajes de esta nueva serie de moda.
Miguel Ángel Silvestre: Un Duque que enamora dentro y fuera de la serie
Las locuras que el Duque está desatando en Catalina por amor también las está provocando Miguel Ángel Silvestre al otro lado de la pantalla, pues el tremendo atractivo físico de este castellonense nacido el 6 de abril de 1982 no ha pasado inadvertido entre la audiencia. Aunque en principio el papel de este ambicioso narcotraficante no estaba pensado para él, sino para Iván Hermés, por circunstancias desconocidas, finalmente, el personaje del Duque fue para este guapísimo moreno de 25 años, que afirma que se lo está pasando bomba interpretando a este oscuro delincuente. “Está siendo un disfrute increíble poder hacer algo que jamás haría, un personaje tan alejado de mí, porque de pronto es como ser un niño y jugara vaqueros” , cuenta.
Su carrera iba encaminada al tenis profesional
Pero la actuación no es el primer “juego” que atrajo a Miguel Ángel. De hecho, la mayor parte de la infancia de este actor estuvo dirigida a uno más competitivo: el tenis. Así, con sólo 13 años, dejó su tierra natal para trasladarse a Barcelona, donde se dedicó en cuerpo y alma a este deporte de forma profesional.
Según ha contado en alguna ocasión, de esa época guarda muy gratos recuerdos: “Mi infancia fue de lo mejor, pues estaba en una residencia con unos compañeros geniales que tenían mi mismo deseo y con un monitor que, el pobre, era un santo por aguantarnos”. Pero, pocos años después, aquel sueño se truncaría tras una desafortunada lesión que lo alejaría de las pistas de tenis: “Me acuerdo perfectamente, fue con 18 años en un torneo en Budapest. En ese momento, todo lo que yo había perseguido, se acabó”.
A partir de entonces, Miguel Angel tuvo que buscar un nuevo camino en la vida, aunque siempre relacionado con el deporte. De esta forma, decidió seguir los pasos de su padre y matricularse en la universidad para estudiar Fisioterapia, algo que no fue tan sencillo como pensaba: “Para mí, la universidad fue un reto, porque cuando jugaba a tenis estaba acostumbrado a clases muy libres y apenas estudiaba porque siempre estábamos viajando”.
Sin embargo, gracias a la ayuda de su hermana -que también estudiaba la misma carrera - y a su esfuerzo, obtuvo la titulación. Pero su destino profesional todavía no estaba decidido… El gran atractivo físico que había desarrollado gracias a su carrera deportiva le abrió las puertas en el mundo de la moda. Su belleza lo llevó a ser elegido como “Míster Castellón” y llegó incluso a quedar finalista del certamen de “Míster España 2002″. Pero, un buen día, casi por casualidad, descubrió su verdadera vocación cuando acompañó a su tía Ana -directora de teatro- aun estreno y, ya en los ensayos, se quedó embelesado con el arte de la actuación.
“Cada día es para mí un orgasmo”
Desde entonces, Miguel Ángel fue trabajando su futuro como actor, estudiando interpretación, expresión corporal, baile moderno y acrobacia. Su primera experiencia como actor fue en el 2002, con la obra de teatro “Verdadero Oeste“,ala que siguieron “Porno” y “Noches de amor efímero“. En televisión, empezó a conquistarnos en el 2004 gracias a “Mis adorables vecinos“, serie a la que siguió “Motivos personales” y, posteriormente, las películas “A golpes“, “Vida y color” y “La distancia“.
En estos momentos tiene tres películas por estrenar: “3.19“, “Zhao” y “CM 167“. En el terreno personal, Miguel Ángel se define como una persona muy familiar y se siente muy afortunado de haber podido contar siempre con el apoyo de los suyos. “Son mi lotería”, afirma. Además, reconoce ser muy alegre, por lo que nuncapierde el “buen rollizo” y la ilusión por alcanzar sus sueños: “Eso es lo que me hace levantarme y que cada día sea un orgasmo”, ha dicho en alguna ocasión.
Entre sus gustos está el flameneo -para desgracia de sus vecinos, reconoce que de vez en cuando monta fiestas en casa donde toca el cajón- y practicar deporte. De hecho, tras rodar “La distancia”, se ha convertido en un aficionado al boxeo, aunque también le gusta seguir practicando tenis y pádel, porque, tal y como reconoce, libera endorfinas de felicidad.
Para liberarlas por amor, confiesa, necesita a una persona con chispa, salero y arte, y que se atreva a ligarle, pues se confiesa un poco tímido. Por suerte para él, parece que ya la ha encontrado, pues recientemente fue fotografiado junto a una joven con la que compartió una jornada de compras y sobre la cual se comenta que podría ser su compañera sentimental. Además, según ha confesado, lo que más le gusta hacer cuando no trabaja es “cocinar, practicar deporte y hacer amor” .
Amaia Salamanca: Ella, como Catalina, también pierde la cabeza por amor
Una de sus mayores virtudes, según afirma, es su afán de superación y las ganas de aprender que pone en todo lo que se propone para ser cada día mejor. Muestra de ello es que Amaia Salamanca ha conseguido introducirse en el mundo de la interpretación en muy poco tiempo, apenas dos años. Sin embargo, gracias a su esfuerzo y a su ilusión, hoy en día no sólo es la actriz revelación del momento, sino también una de las chicas más populares y deseadas de la tele.
Empezó haciendo publicidad
Tras el cándido personaje con el que está triunfando en la serie, Catalina, se oculta una guapísima madrileña nacida el 28 de marzo de 1986, que se puso ante las cámaras casi por casualidad. Amaia estaba estudiando cuando decidió introducirse en el mundo de la publicidad para sacarse unas “pelillas” y su
imagen empezó a ser conocida a través de campañas publicitarias de grandes empresas, como Telecable o Movistar, y gracias a su aparición en el vídeoclip “Ansiedad“, de Antonio Romero.
Pero fue estando en la Universidad -donde cursaba Administración de Empresas y Derecho- cuando le llegó su gran oportunidad: los directores de “casting” de la serie “SMS: Sin miedo a soñar” vieron en ella el gran potencial que escondía. De esta forma, Amaia iniciaba su carrera interpretativa con el papel de Paula en la ficción juvenil de La Sexta, con la que incluso llegó a hacer sus pinitos en el mundo de la música, pues de ahí salió el grupo musical -llamado como la serie- con el que grabó su primer disco.
Ahora, tras alguna aparición en “Los hombres de Paco“, está contentísima con este protagónico. “He dado un salto de la noche a la mañana en mi vida pero no me arrepiento de nada, estoy encantada. Centrarme en actuar me llena”, ha dicho.
De hecho, confiesa: “El primer día que vi imágenes de “Sin tetas no hay paraíso “, me emocioné, se me puso la carne de gallina. Una siempre es crítica con lo que hace, pero me gustó”. En casa, como a ella misma, su éxito les ha pillado a todos por sorpresa pero, según cuenta, “están muy contentos. Para mi madre, todo lo hago bien, y es mi padre el que se encarga de las críticas, aunque la mayoría de las veces estoy de acuerdo con él” .
Mantiene una relación sentimental con Álvaro Benito
En cuanto a su personalidad, aunque Amaia sabe que no tiene demasiado en común con su personaje, reconoce que, como Catalina, también tiene inseguridades, pero su carácter es mucho más fuerte. En el amor,eso sí, dice que,como su personaje ficticio, estaría dispuesta a casi todo. “La verdades que soy muy pasional y yo, por amor, haría cualquier cosa, en eso soy muy pava. Hombre, tanto como operarme no creo, pero por amor siempre se hacen locuras”, nos confesó.
En estos momentos, si tuviera que hacer alguna, sería por Álvaro Benito, el cantante y actor con el que mantiene una relación sentimental desde hace más de un año. Juntos se les ha visto no sólo en televisión -ella sale en uno de los últimos vídeoclips de “Pignoise“, el grupo de su chico-, sino que también han sido fotografiados paseando juntos por las calles madrileñas.
Además, no es raro verla entre el público cada vez que su chico ofrece un concierto, pues Amaia es su fan número uno, aunque reconoce que entre sus preferencias musicales también están “Offspring“, “Green day” o “The Killers“. A pesar de su evidente belleza, la actriz confiesa que, como todo el mundo, también tiene sus complejos, pero no por ello deja de privarse de una de sus mayores pasiones: el batido de chocolate. Además, afirma que su adicción es “la Play“, pues pasa horas enganchada al “MotoGP”.
María Castro: El polo opuesto de la perversa Jessica
En las pantallas, María Castro ha pasado de ser una dulce e ingenua adolescente a una atractiva y perversa chica de barrio que llevará a Cata por el mal camino. De hecho, nada tiene que ver esta pelirroja peligrosa, Jessica, con la “friki” de Lucía, el personaje de la serie “SMS: Sin miedo a soñar“, de La Sexta, con el que la actriz se hizo popular a nivel nacional. Y es que en “Sin tetas no hay paraíso” la joven ha sido para muchos todo un descubrimiento, sobre todo en cuanto a su apariencia, puesen la piel de Jessica está explotando su atractivo de una forma espectacular.
Durante 12 años practicó gimnasia rítmica de competición
Por suerte, María puede hacerlo, porque esta guapísima joven nacida en Vigo en 1981, además de tener un físico envidiable por naturaleza, también se lo trabajó desde niña, pues compitió como gimnasta de los 6 a los 17 años (y fue campeona de España de pelota con sólo 12 años). Además, ha sido bailarina profesional y es licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte.
Sin embargo, su sueño desde que tenía uso de razón era ponerse ante las cámaras e interpretar. “Yo quería ser actriz desde muy chiquitita, lo que pasa es que durante 12 años practiqué gimnasia rítmica de competición, y entrenando tres o cuatro horas diarias me era imposible compaginarlo con nada más como, por ejemplo, el teatro.
Así que, en cuanto me retiré, con casi 18 años, empecé a buscarme la vida en este sector, a la vez que estudiaba la carrera de INEF”, cuenta. Así, primero entró en una agencia de moda y, tras su primera prueba, la cogieron para presentar un espacio de TVG. Posteriormente, su primer papel en el mundo de la interpretación llegaría en el 2001, con la exitosa serie de la TVG “Pratos combinados” y, tras eso, participó como conductora y actriz en múltiples espacios y series de la televisión autonómica gallega.
También ha intervenido en cortometrajes y en montajes teatrales y, en cine podemos verla en “Días azules” y “Los muertos van deprisa“. Tras su paso por la serie “SMS” formó parte de un grupo musical sacado de la ficción, donde cantaba junto a Amaia Salamanca y Raúl Peña.
En el terreno personal, María destaca por su enorme simpatía, y reconoce que aunque en “Sin tetas no hay paraíso” es una chica perversa, en realidad nada tiene que ver con su personaje: “No nos parecemos ni en la forma de ves-tir, ni de hablar, ni en la manera en la que trata a su madre y todo servivo que la rodea…
Ella es muy fría y yo soy todo lo contrario: muy cariñosa, alegre y protectora con mi familia y con la gente que quiero. Quizás hay una cosa en la que sí nos podemos parecer, y es la capacidad de lucha por conseguir aquello que queremos. Somos, además, muy cabezotas; solamente que Jessica es muy ambiciosa y lo quiere conseguir ya, cueste lo que cueste y llevándose a quien sea por delante; y yo lucho más desde el silencio y contando únicamente con mi esfuerzo personal”.
A pesar de que ambas también compar ten un físico envidiable, María prefiere pasar más inadvertida, pues ha confesado que no le gustan nada los escotes, que se siente mejor con zapatos planos y que prefiere prescindirdel maquillaje. Entre sus hobbies favoritos se encuentran leer, ir al cine y, por supuesto, el deporte.
Fuente: Revista Pronto
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