Llegó, cantó y venció. Cerca de 75.000 espectadores se dejaron arrasar por el huracán Shakira en la jornada más potente del festival Rock in Rio, celebrado en Madrid. Sólo unos días antes de aterrizar en España se hacían públicas unas imágenes de su novio, Antonio de la Rúa, en actitud muy cariñosa con otra mujer. Sin embargo, ajena a los rumores de infidelidad, la cantante colombiana se subió al escenario y demostró con su voz cargada de energía y sus sugerentes bailes por qué es la artista latina más influyente del momento.
Se entregó a sus incondicionales desde el primer instante: “¡Disfrutad del concierto, porque esta noche soy toda vuestra!”. Su público respondió coreando sus canciones y ovacionándola como merecida recompensa a su derroche de talento y su vitalidad inagotable. Hubo tiempo para dar la enhorabuena a todos los españoles por la reciente victoria en la Eurocopa de fútbol y también para recordar el histórico momento de la liberación de Ingrid Betancourt, secuestrada por las FARC durante seis años.
A ella le dedicó el tema “Hay amor”, incluido en la banda sonora de la película El amor en los tiempos del cólera. Fue el momento más emotivo de una noche memorable. Su nombre, de origen árabe, significa ‘mujer llena de gracia’ y, después de hablar con ella, queda patente que no podría ser más acertado. En esta entrevista, OK! ha descubierto que, además de ser una artista de enorme fuerza, es una persona con mucho corazón, que se mueve por amor, que sueña con ser mamá y que tiene claro que la fortuna hay que compartirla.
OK: En vista de tu enorme éxito -has vendido más de 50 millones de discos- está claro que no equivocaste tu vocación. ¿Nunca quisiste dedicarte a otra cosa?
S: Igual que todo el mundo, cuando era niña me imaginaba haciendo muchas cosas. Una vez dije que quería ser astronauta, pero sabía que era algo raro y nada realista. Después, también pensé en ser escritora.
OK: Precisamente has participado en la banda sonora de Amor en los tiempos del cólera, una de las grandes obras de la literatura…
S: Conocí a Gabriel García Márquez hace tiempo; es un gran escritor de novelas y relatos cortos y admiro muchísimo su obra. Así que, cuando me pidieron colaborar en la banda sonora, no pude negarme. Pensé en la fusión de elementos y leí algo de poesía para trasladarlo a la letra. También me perdí en mis propios pensamientos, confusiones y fantasías sobre el amor. Las canciones me vinieron de una manera natural.
OK: Tu música ha conquistado al público de todos los rincones del mundo. ¿Cómo te gusta definirla? Cuéntanos.
S: No es latina como algunas personas tienden a pensar. Yo diría que es universal, porque quiero que trascienda todas las barreras para dirigirse a un público global. Creo que la mayor parte de mi música está llena de energía y concentración. Yo disfruto de todo el proceso: en el estudio, escribiendo canciones, haciendo promociones, de gira y en conciertos. Pero mi búsqueda sigue avanzando y necesito explorar cualquier posibilidad. Mi música es libertad.
OK: ¿En qué medida han influido tus raíces y tu educación en tu faceta artística?
S: Mi madre es colombiana y mi padre libanés, pero ambos crecieron en Colombia, donde hay inmigrantes de muchos países. En ese ambiente nací y crecí, expuesta a influencias muy diversas. Esto, definitivamente, ha ayudado a definir mi personalidad artística. Toda esta herencia ha repercutido muchisimo en el carácter de mi música.
OK: Casi tan populares como tus canciones s tus sugerentes bailes…
S: La sensualidad estimula todos los sentidos y éste es mi objetivo con la música. Cuando actúo en directo, me siento libre y tambien liberada. Pero, aunque parezca difícil de creer, soy algo tímida con mi cuerpo. Cuando estoy en la playa, por ejemplo, no hago topless, ni nada parecido.
OK: ¿Qué importancia le otorgas a la imagen en tu profesión?
S: La apariencia física es un plus en este mundo. Yo, con los años, he ido descubrier mis mejores bazas, pero, sinceramente nunca me he visto como una diosa o sex symbol. Al principio, cuando era una quinceañera, estaba gordita y mi aspecto no me parecía tan importante. Me encontraba centrada en mi música y escribir mis propias canciones era lo único esencial.
OK: Debutaste con 17 años y ya has cumplido 31, ¿han cambiado tus ambiciones?
S: He tenido muchos sueños y la mayoria relacionados con la música. Recuerdo que cuando tenía ocho años, el mío era actual en el Madison Square Garden de Nueva York. He descubierto que los sueños, al menos en mi caso, se hacen realidad, y cuando sucedió aquello fue mucho más grande de lo que jamás hubiera imaginado.
OK: En el caso de que tu carrera terminara ahora, ¿cómo te gustaría ser recordada?
S: Espero haber dado felicidad a mucha gente, del mismo modo que tantas personas han contribuido a la mía. Si lo que dices tuviera que ocurrir, espero que la gente me recuerde, sobre todo, por mi trabajo.
OK: ¿Es la música lo más importante en tu vida? ¿Cuáles son tus prioridades?
S: Mi alimento principal es el amor. Cuando te vas haciendo mayor, te das cuenta de que nada puede sustituirlo, ni la música, ni ninguna otra profesión. Es una fuerza esencial en la vida de todo el mundo y, por supuesto, una de mis prioridades. Sin embargo, las motivaciones pueden ir cambiando. Yo he llegado a ser una persona madura y he empezado a ser más tolerante en la vida y a aceptar otras perspectivas.
OK: ¿Y qué es lo que le pides a un hombre para ser feliz junto a él?
S: Tener una relación estable durante muchos años. No puedo pedir más, porque eso yo ya lo he encontrado. Pero, además, aprecio la comprensión, las muestras de apoyo, la compañía, la protección…
OK: Has encontrado ya al amor de tu vida… ¿Tardarán mucho en llegar los bebés?
S: Desde luego que tengo ganas de ser madre algún día. Es uno de los grandes proyectos de mi vida, así que definitivamente está en mis planes, pero todavía pasará un tiempo hasta que tenga mi primer bebé. Aún debo hacer algunas cosas antes de poner en marcha mi reloj biológico.
OK: Ahora que nos hemos puesto íntimos… ayúdanos a conocerte mejor. ¿Cómo es la auténtica Shakira?
S: No me considero una diosa del rock, no tengo esa actitud. Pero debo confesar que soy una perfeccionista sin solución, me gusta controlarlo todo, y a veces puede resultar abrumador y agotador. La gente que trabaja conmigo lo sabe. Esto tiene sus pros y sus contras, pero no me atrevería a quejarme, porque todo el esfuerzo merece la pena.
OK: Y también eres inquieta, ¿verdad? El año pasado volviste a estudiar…
S: Sí. Tenía claro que quería hacerlo, así que me tomé un tiempo libre para matricularme en la Universidad de Los Ángeles y machacar bien los libros. Estudié Historia de la Civilización Occidental con un profesor muy prestigioso. Considero que estoy en una constante búsqueda y aprendizaje y esta experiencia fue muy gratificante.
OK: Y cuando consigues tener algo de tiempo libre, ¿en qué te gusta emplearlo?
S: En cosas absolutamente normales. Me encanta relajarme en casa y charlar con mis amigas. También leer, pintar y, a veces, simplemente no hacer nada, que es una cosa nueva que he descubierto hace poco.
OK: ¿Hay algo a lo que le tengas miedo?
S: Temo el fracaso, sin embargo el éxito no me asusta. No dejo que la popularidad me distraiga, ya que he recorrido un largo camino en mi carrera y creo que la fama y yo somos dos viejas amigas.
OK: ¿Cómo has logrado que el éxito no se te suba a la cabeza?
S: Estoy segura que habría sido muy difícil de asimilar si hubiera ocurrido de repente, pero a mí la popularidad no me llegó de la noche a la mañana, sino de manera gradual. En cualquier caso, tener a mi familia cerca ha sido la clave. Mis padres me han acompañado durante muchos años, y ahora sigo
viajando con mi hermano Tonino, que es mi mejor amigo. Creo que es esencial permanecer unido a la gente que quieres por lo que eres y no sólo por lo que simbolizas.
OK: ¿Cómo es tu relación con la prensa del corazón? ¿Te sientes acosada?
S: Ahora, hay que tener cuidado con lo que dices por el tema de Internet, porque las noticias vuelan. No sigo mucho este tipo de prensa, pero no me importa contestar a las preguntas de cualquiera. Creo que todo el mundo tiene derecho a preguntar, y yo siempre tengo la opción de responder o no. No me importa lo que se diga, siempre y cuando no se ponga en juego mi integridad.
Fuente: Revista OK
Imprimir este artículo
Añadir un comentario
Es necesario Identificarse para poder publicar comentarios.



