Jul 15

Penélope Cruz: Creo en el amor y en la familia

Actriz

Nació para romper moldes.Es la única española que ha sido nominada a un Oscar, la única que se ha colado en la lista de las diez mujeres más hermosas del planeta, y la única en rodar bajo las órdenes del exigente Woody Allen y junto a su actual amor y antes amigo, Javier Bardem.Cómodamente instalada en la cumbre, el éxitono le pilla desprevenida. ” Llegaré a Hollywood, estoy segura.Soy muy tozuda y sé que lo haré.”

Éstas eran las palabras de una jovencísima Penélope Cruz en agosto de 1989.Tenía sólo 15 años.Ahora, a escasos días de cumplir los 34, lo ha conseguido. A punto de estrenar en España su última pelicula Elegy, OK! ha hablado con ella del éxito, del amor, de la familia y de sus planes para el futuro próximo.

OK: Cuando se llega tan alto, es difícil mantener los pies en el suelo….¿ Cómo lo logras?

P.C: Hablo con mi familia casi todos los días.

OK: ¿ Tus padres son tu referente?

P.C: Sí, mi madre me inspiró mucho por la fuerzaque tuvo educándonos.Trabajaba seis días a la semana y nos hacía el desayuno, la comida y la cena. Era un superwomen.Mi padre también sabía cocinar, algo que hace 10 ó 15 años era sorprendente; y mis hermanos y yo limpíabamos juntos la casa los domingos. Sin distinción entre hombres y mujeres.

OK: Eso sí habrá cambiado… ¿0 sigues haciendo la limpieza en tu casa?

P.C: No tengo mucho tiempo. Aveces, cuando trabajo 14 horas al día, no me siento culpable por no saber cocinar o hacer otras cosas.

OK: ¿Cómo fue tu infancia?

P.C: No teníamos mucho dinero. Mis padres se vieron obligados a trabajar duro para que pudiéramos ir al colegio, vestirnos, etc. Vivíamos en una casa pequeña, pero para mí era enorme. No me di cuenta de lo enana que era hasta que regresé años después.

Aún así, tuve todo lo que necesitaba: cariño y muchas cosas que entonces considerábamos lujosas, como la televisión y el vídeo. Quizá por todo esto, Penélope sabe valorar las cosas importantes y disfruta con tranquilidad del buen momento que atraviesa. Guarda como oro en paño su vida privada, especialmente su relación con Javier Bardem. Los dos son jóvenes, guapos, famosos y triunfadores.

Se conocen desde hace años, pero lavida les volvió a reunir bajo la batuta de Woody Allen y el amor salió triunfante. Un buen guión. Un clásico… “Javier tiene un talento descomunal”, es todo lo que se anima a decir sobre su chico, mientras añade: “De mi vida privada no voy a decir ni media palabra”.

Actriz

OK: ¿El matrimonio y los niños entran en tus planes cercanos o lejanos?

P.C: Algún día me encantaría tener hijos, pero no ahora. Por lo demás, creo en la familia, en el amor, en los hijos… pero no sé si creo en el matrimonio, no estoy segura, depende de la situación… Ahora mismo, no sé para qué sirve el matrimonio.

OK: ¿Y crees que serías una buena madre?

P.C: ¡Claro! Sería una madre perfecta, porque me encantan los bebés. Pero éste no es el momento de planteármelo. Y es que ahora la actriz no tiene tiempo ni para tomar aire. Además de Elegy, la película que ha rodado junto al actor Ben Kingsley bajo las órdenes de Isabel Coixet, Pe está de actualidad por más cosas.

En septiembre se estrena Vicky Cristina Barcelona, de Woody Allen, y ya ha iniciado los ensayos de la nueva de Almodóvar. Para otoño se reserva otro rodaje, el de Nine, el musical en el que volverá a ser compañera, una vez más, de Javier Bardem…

OK: No paran de ofrecerte grandes papeles; parece que estás en racha…

P.C: La mayoría de los personajes que han significado algo en mi carrera los he conseguido presentándome a las pruebas. Ahora casi nunca tengo que ir a castings, pero siempre hay papeles por los que quiero luchar. Sé cuál es la dirección que deseo seguir. Fue muy importante para mí participar en la película italiana No te muevas y también en Volver, porque ambas aclararon el rumbo de mi carrera profesional.

OK: ¿Crees que el hecho de ser tan guapa ha podido influir negativamente en tu carrera en algún momento?

P.C: Tendría que ser muy egocéntrica para pensar eso de mí. La realidad es que eres actriz y puedes transformarte en muchos personajes y darles el aspecto que sea necesario. Nunca he tenido miedo de transformarme físicamente para mis personajes. De eso es precisamente de lo que me tengo que preocuparme como actriz que soy.

OK: ¿El personaje de Elegy ha sido el más desafiante que has interpretado hasta ahora?

P.C: Uno de ellos, desde luego. Emocionalmente sí, y también porque va de los 22 a los 30 años y en esa época ocurren muchas cosas en la vida de una persona.

OK: En esta película hay escenas de desnudos, ¿te ha costado mucho rodarlas?

P.C: La directora, Isabel Coixet, es muy protectora y esas secuencias estaban en el guión, había una razón para ello. Nos hizo sentir muy seguros en todo momento, no sólo durante los desnudos. De todos modos, lo que me ha supuesto más esfuerzo son las escenas con mucha carga emocional.

OK: ¿Es bueno tener miedo antes de rodar?

P.C: Yo prefiero tenerlo. Creo que todos los actores quieren hacer personajes complicados, cosas que te presionen, que te enseñen. Yo noto que en los últimos años estoy teniendo muchas oportunidades de ese tipo, también en inglés. Es algo que agradezco.

OK: Estamos acostumbrados a verte guapísima en la pantalla. Menos en la película No te muevas, que no salías muy favorecida…

P.C: Sí, tenía que ser fea, así que no me depilé las piernas en varios meses. La gente en el rodaje se avergonzaba cuando me miraba. Paseaba por Roma con mi pelo estropeado, bigote… Daba miedo. Pero bueno, das al personaje lo que necesita. No tengo ningún problema en ese sentido.

OK: Almodóvar vuelve a contar contigo para su próxima película, Los abrazos rotos. ¿Después de tu experiencia en el cine americano, no ha cambiado nada entre vosotros?

P.C: Siempre estamos cambiando y yo espero seguir haciéndolo, pero mi relación con Pedro ha sido siempre buena. Intento convertirme en una pieza de arcilla para él y ponerme en sus manos. Escucho y entiendo lo que él quiere de mí. Mentiría si dij era que he tenido el mismo nivel de confianza con todos los directores con los que he trabajado, porque a él me une también una relación personal muy fuerte que me hace sentir segura.

Al mismo tiempo me pongo bastante nerviosa todas las mañanas cuando voy a trabajar con él, porque no quiero defraudarle. Es muy sincero, si no le gusta algo, nos lo dice claramente, y si se le gusta, te llama al final del día para felicitarte.

OK: ¿Qué sueles hacer cuando acabas un rodaje? ¿Caes en una especie de vacío o te vas de fiesta con los amigos y esas cosas?

P.C: Si ha sido un trabajo muy intenso, necesito tomarme un respiro. Después de Volver, era una pesadilla estar a mi lado, no se podía hablar conmigo. Me sentía desvalida, tan perdida, tan confusa… Después de tantos meses trabajando ese personaje, me sentía como enganchada a una droga.

Actriz

OK: Cuando tienes algo de tiempo libre, ¿en qué te gusta ocuparlo?

P.C: Principalmente en descansar. Me gusta ir a la playa, relaj arme y no sentirme culpable por no trabajar, porque soy adicta al trabajo. Cuando voy de vacaciones, muchas veces no sé qué hacer. Sigo encerrándome en el cuarto de baño y ensayando.

OK: Cuando aterizas en Los Ángeles, ¿qué haces para sentirte como en casa?

P.C: Lo primero es ir a buscar a mi perro. Lo encontré en Nuevo México después del accidente de avión. Es grande y tiene miedo de muchas cosas, por eso no puede viajar conmigo a Europa y me lo cuida un amigo.

OK: ¿Cómo lo adoptaste?

P.C: Me miró y me siguió hasta el rodaje, así que me lo llevé al hotel y lo puse en la cama. Él me miró como pensando: “Nunca he viste a una señorita así. Nunca he estado en un hotel….”. Era un perro callejero, estaba lleno de sangre porque estaba herido.

OK: Acabas de mencionar el accidente de avión de hace un par de años. ¿Estabas con Salma Hayek en ese momento?

P.C: Sí, nos han ocurrido tantas cosas juntas… Tuvimos un aterrizaje de emergencia y pasamos mucho miedo.

OK: ¿Cómo se recupera uno de un trance así?

P.C: Salma gritó: “¿Dónde está el bar?”. Se fue y pidió una botella de tequi la o algo parecido. Yome acerqué atodos los desconocidos que me encontré, porque los de mi grupo ya no me soportaban. Llevaba horas diciéndoles cómo me sentía y el los me contestaron:Déjanos en paz. Déjanos beber el tequila y cállate de una vez!”.

OK: ¿Qué fue realmente lo que ocurrió?

P.C: Nunca lo supimos, pero perdimos presión en la cabina, así que el capitán tuvo que descender rápidamente. Esta experiencia cambió algunas cosas en mi vida, me hizo más valiente. En aquellos minutos pensé, ¿he sido valiente?, ¿he dicho a todo el mundo que le quería? Salí del avión y me propuse vivir mi vida al cien por cien y ser siempre yo misma sin importar la situación.

OK: ¿Y lo has cumplido? ¿Has transmitido a la gente lo que sentías por ella?

P.C: Sí, les digo lo importante que han sido y son para mí. Espero que lo sepan.

OK: Y ya que nos hemos puesto transcendentales… ¿Piensas a menudo en la muerte?

P.C: Todos los días. De niña siempre sentí que la muerte era la continuación de algo. No sé lo que esy dónde iremos, pero me gustaría saberlo. Para mí es como una continuación de este periodo de investigación. Estamos perdidos y eso me impacienta; ni siquiera sabemos de dónde venimos y nos acostumbramos a ignorarlo. Yo quiero respuestas.

OK: ¿Dónde buscas esas respuestas?

P.C: En cualquier cosa que sea verdad para mí. Aveces puedes encontrar respuestas en un libro o hablando con un niño de cinco años, otras con una persona de noventa, en el mensaje de una película… Lo cierto es que la vída está llena de señales.

Fuente: Revista OK

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