Apenas faltan tres meses para que nazca su primer hijo biológico, y la actriz australiana de 4o años tiene muy claro cuáles son sus prioridades en este momento de su vida. Una vez finalizado el rodaje de su última película, Australia, ha llegado la hora de dejar el trabajo en un segundo plano y de centrarse en su familia. “Quiero vivir plenamente esta experiencia. Mi marido Keith y el bebé son lo más importante actualmente. Siempre he querido tener un amigo cómplice que me acompañe en el viaje de la vida y lo he encontrado en él”, nos explica Nicole.
La pareja, que en junio celebrará su segundo aniversario de boda, vive su feliz espera en una magnífica granja que compraron en Leipers Fork, en el estado de Tennessee, propiedad de 14 hectáreas con espacio suficiente para pasear y tener su propio jardín e incluso un huerto. Keith confiesa que nada más verla supo que era el lugar ideal: “Encierra una forma de vida mucho más satisfactoria espiritualmente que otros lugares; es el sitio perfecto para tener un poco de privacidad sin necesidad de estar completamente aislados”
Sin embargo, su nuevo hogar conyugal está a más de 3.000 km de distancia de Los Ángeles, ciudad en la que viven Isabella y Connor, de 15 Y 13 años respectivamente, los dos hijos que Nicole y Tom Cruise adoptaron durante su matrimonio. La actriz se lamenta de no verlos demasiado: “Ellos tienen su propia opinión sobre el sitio en el que quieren vivir y Los Ángeles les resulta muy atractivo. Estamos buscando una casa allí para poder pasar más tiempo a su lado”.
La relación que mantiene la protagonista de Loa Otros con sus hijos es, cuando menos, particular. “No me llaman mamá, siempre se refieren a mí como Nicole y esto no me gusta, así que los regaño”, se lamenta con cierta tristeza. En los últimos tiempos no se han visto mucho, pues Kidman no estuvo presente en el 13 cumpleaños de su hijo, el pasado enero, y tampoco se vieron en Navidad.
Ella le quita importancia a toda esta situación: “Son unos chicos muy maduros. Mi hija es adorable, me conmueve su capacidad de comprender y perdonar. Es muy seria y razonable y eso me hace sentir orgullosa”. La futura mamá no tiene ninguna duda de que la llegada de su bebé será recibida con enorme alegría por sus chicos; asegura que a los dos les encantan los niños, y que están muy emocionados con el nacimiento del nuevo hermanito.
Discrepancias educativas
Fue precisamente Tom Cruise quien decidió que los dos niños residieran con su hermana Cass en Los Ángeles. Bella y Connor viven normalmente con su padre, aunque durante los últimos seis meses se han trasladado a vivir con su tía Cass a Los Ángeles. Ésta fue la solución que el actor consideró más adecuada mientras él, su esposa y la pequeña Suri se instalaban temporalmente en Alemania para el rodaje de la película Valkiría. Ahora, de regreso a California, la familia Cruise ya reside en su nueva casa.
Aunque Bella y Connor aún permanecen con su tía, está previsto que pronto se muden a su nuevo hogar. La relación de los dos adolescentes con Katie Holmes es excelente. Curiosamente, y como prueba de que pasan más tiempo con ella que con Nicole, la actriz nos ha dicho: “Los niños son muy dulces, me llaman mamá y son adorables con su hermana pequeña. A Suri se le ilumina la cara cuando los ve”.
Añade que ella y su marido esperan tener más descendencia porque les encantaría disfrutar de una casa llena de gritos, juegos y risas de niños. A pesar del largo periodo de tiempo que han vivido separados, Tom nunca ha descuidado la educación de sus hijos y siempre ha sido el encargado de imponer las estrictas normas que tienen que cumplir, incluso en casa de su tía.
“Tienen prohibido los juegos de ordenador y ver la televisión, sin embargo les está permitido escuchar música y leer todos los libros que quieran, y también pueden elegir películas para verlas durante los fines de semana”, nos explica.
Desde que Nicole y Tom se divorciaron, hace más de seis años, sus discrepancias en torno a la educación de sus hijos han sido frecuentes. A la australiana, de profundas creencias católicas, no le gusta, en absoluto, que estén siendo instruidos según las normas de la Cienciología.
Pero su ex marido se ha mostrado inflexible. Según las premisas de esta religión es importante inculcar las virtudes del trabajo, así que desde pequeños, Connor y Bella, han aprendido a ayudar en casa: “Cuando yo tenía ocho años trabajaba repartiendo periódicos. Ellos sólo tienen que cumplir con sus tareas; saben que si quieren tener su habitación recogida y limpia deben ordenarla y no esperar a que nadie lo haga”.
Según Nicole, lo único que Tom está consiguiendo es que los chicos, al verse tan presionados, saquen su lado más rebelde. “Bella tiene un mechón azul, afortunadamente de esos que sólo duran un tiempo. Pero recientemente tuvimos una discusión sobre tatuajes y he tenido que imponer algunas reglas”, nos cuenta Kidman.
Fuente: Revista OK
Imprimir este artículo
Añadir un comentario
Es necesario Identificarse para poder publicar comentarios.


