Como viene siendo habitual por estas fechas, la Familia Real Holandesa viajó a Austria para pasar allà sus vacaciones de invierno. Un año más, la reina Beatriz eligió la localidad de Lech, situada en los Alpes, para disfrutar de la nieve en compañÃa de sus hijos Guillermo y Constantino; sus nueras, Máxima y Laurentien; y sus nietos, las princesas Amalia, Alexia y Ariane, hijas de los prÃncipes de Orange, y los condes Eloise, Claus Casimir y Leonore, hijos de Constantino.
En el tradicional posado fotográfico, los niños acapararon todas las miradas con su espontaneidad y regalaron a los reporteros divertidas escenas de sus juegos en la nieve, pero también alguna que otra rabieta propia de su edad.
Los niños se lo pasaron en grande jugando con sus trineos
Según contaron los prÃncipes Guillermo y Máxima, los incesantes lloros de la pequeña princesa Ariane, de 10 meses, se debÃan a que estaba un poco resfriada y a duras penas habÃa dormido la noche anterior. Tras el posado, todos los pequeños se lo pasaron en gran deslizándose por la nieve en sus trineos bajo la atenta mirada de sus padres que, después, los dejaron en manos de sus cuidadoras y de su cariñosa abuela, la reina, para poder ir a esquiar ellos también. El hijo menor de Beatriz, Constantino, estaba especialmente ansioso de ponerse los esquÃes, ya que el año pasado no pudo disfrutar de este deporte, que le apasiona, porque se estaba recuperando de una operación de rodilla.
Fuente: Revista Pronto
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