El artista colombiano triunfa en todo el mundo con su cuarto trabajo, La Vida es un ratico, una auténtica declaración de amor a Karen, su mujer, actriz y presentadora colombiana de 27 años con la que tiene dos hijas. “El disco resume mis raticos en los últimos dos años, con sus buenos y malos momentos”, nos confiesa desde Los Ángeles durante una de sus maratonianas sesiones de promoción.
OK: ¿De dónde surge un título tan curioso?
J: De una conversación que tuve con mi madre cuando estaba pasando una profunda crisis sentimental. En esos difíciles momentos, en los que Karen y yo estábamos a punto de divorciarnos, ella me dijo que la vida era sólo un ratico, que se iba en un instante y que había que aprovecharla al máximo.
OK: Una gran lección que ha dado como resultado este magnífico trabajo…
J: Lo que ha pasado con este disco es muy particular porque me lo he tomado como algo muy personal. Supone el reflejo de todo lo que he vivido en la última etapa de mi vida privada.
OK: ¿Estamos ante el Juanes más intimista?
J: Sí, al escribir las letras me planteé cómo bailar el dolor. Quise sacarme toda esa tristeza que tenía dentro y rodearla de luz con la música y los ritmos de mis canciones.
OK: Te resultó difícil desnudar tu corazón?
J: Realmente no me salía otra cosa. No podía forzar el momento e intentar hacer algo distinto a lo que estaba sintiendo entonces. Siempre hablo de mí cuando compongo. Mis temas son autobiográficos, tratan situaciones que he vivido muy de cerca, ya sea porque me han sucedido a mí o a una persona de mi círculo más cercano.
OK: Y en este caso hablas sin pudor de tu relación de pareja…
J: Sí. La mujer que aparece en las canciones es mi esposa, Karen. El tema Tú y yo se lo compuse a ella, y muestro el dolor y la pérdida de la persona a la que amo. Lo escribí como reflejo de la crisis que estábamos viviendo. Es mi agradecimiento a Karen por los siete años de amor y por la familia que hemos construido juntos.
OK: Pero hay un tono de tristeza…
J: Sí, porque el disco refleja una de las etapas más duras de mi vida. Cuando lo grabamos en Los Ángeles, mi mujer y yo no atravesábamos una buena etapa. Llegó un momento en el que nos distanciamos y la relación no lo soportó. Recuerdo que me encontraba en el estudio y se me saltaban las lágrimas; no podía pensar en otra cosa y todas mis ideas giraban alrededor de esto. Necesitaba dejar aflorar todo los sentimientos que llevaba dentro. Era un agradecimiento muy grande, pero no tenía a Karen a mi lado y sentía una mezcla de angustia, nostalgia y felicidad.
OK: Pero al final del túnel surge la luz.
J: Sí, al final todo resultó muy positivo. Nos dimos cuenta de que necesitábamos valoramos mutuamente y después de ese bache nos unimos otra vez. Ahora estamos juntos y nuestra relación es mucho más intensa que antes. En la vida, uno debe llevarse algún que otro duro golpe y tocar fondo para poder entender realmente quién es, de dónde viene y de qué está construido.
OK: En tu caso, está claro que segundas partes sí que han sido buenas.
J: Sí, gracias a Dios pudimos solucionarlo y ahora estamos más unidos que nunca.
OK: Tus discos siempre se han caracterizado por incluir letras de corte social, y La vida es un ratico no podía ser la excepción.
J: Sí, el tema Minan de piedras que canto junto a Andrés Calamaro surgió en una visita a los municipios más afectados por las minas antipersonas en Colombia. Es básicamente una fotografía de aquella experiencia, de todo lo que estas personas me decían, de sus sueños y frustraciones, pero de esperanza al mismo tiempo. Ellos representan la voz del pueblo que merece ser escuchada. Dos o tres días después de terminar esta canción, me senté a escucharla y me emocioné porque no sabía cómo había podido componerla.
OK: Sigues apostando porque la música sea un arma para cambiar el mundo.
J: Efectivamente, es un compromiso que tengo desde que empecé. Cuando mi agenda profesional me lo permite, siempre colaboro.
OK: Ahora te encuentras en medio de una gira internacional que te llevará por Europa y Sudamérica durante todo el año, y en el 2009 irás a Asia. ¿Cómo sacas tiempo para ver a tu familia?
J: Ésta es la parte más difícil de nuestro trabajo. De todas formas, intento estar el mayor tiempo posible en mi casa, en Medellín (Colombia), y no me importa coger un avión, esté donde esté, para pasar dos o tres días con mi mujer y mis dos niñas.
Fuente: Revista OK
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