El niño vino al mundo a las 00:45 horas del 31 de enero y su abuela paterna acudió a visitarlo esa misma noche. Dicen que los niños suelen venir con un pan bajo el brazo, pero Sacha Thyssen ha preferido traerle a su multimillonaria familia algo que necesitaba mucho más: la pipa de la paz. El primer nieto de Tita Cervera ha conseguido, con su sola presencia, volver a reunir en una misma habitación a la baronesa y a su nuera, Blanca Cuesta, quienes, seguramente, intentarán mejorar su relación en lo sucesivo por el bien de Sacha y el de su papá, un aliviado Borja para quien su estrenada paternidad supone un descanso en el intenso tira y afloja entre su madre y su esposa.
En la madrugada del pasado jueves 31 todo fueron felicitaciones y lágrimas de alegrÃa ante la llegada al mundo de una criatura que, con toda probabilidad, será presentada a través de un reportaje exclusivo.
La pareja ingresó a las 16:00 horas y ocupó dos suites del hospital
Eran las cuatro de la tarde del miércoles 30 de enero cuando Borja y Blanca, relativamente nerviosos y asustados, llegaban al Instituto Universitario Dexeus de Barcelona. La joven habÃa comenzado a sentir las primeras contracciones y como el centro, situado en el barrio de Les Corts, está cerca de su casa de Sarriá, acudieron a que les visitara el médico. Los facultativos que les atendieron les recomendaron quedarse ya, pues el bebé estaba en camino.
Aunque la pareja habÃa reservado dos suites del hospital -ambas complementadas con sendas salitas para recibir a las visitas-, para el parto fueron trasladados a una de las habitaciones acondicionadas para los nacimientos. En el Instituto Dexeus, las mamás pasan el tiempo previo al alumbramiento y dan a luz en una habitación que parece “normal” -con cuarto de baño, televisión, sillón para el acompañante, etc- pero que cuenta con todo lo necesario para traer al mundo a un bebé y hacerle el primer reconocimiento.
Si surge algún problema, o si se tiene que practicar una cesárea, los quirófanos están hunto a estos “paritorios”, pero como, en el caso de Sacha, el parto fue muy bien, es de suponer que Blanca y Borja vivieron todo el proceso en esa habitación.
Hacia las 10:30 de la noche, cuando empezaron a llegar al hospital los padres de Blanca y algunos de sus hermanos, la joven comenzó a sentir los dolores más fuertes y, como ya habÃa dilatado lo suficiente, el equipo médico que dirige Montserrat Marubens, la ginecóloga habitual de Blanca y quien habÃa realizado todo el seguimiento y control del embarazo, le administró la anestesia epidural para aliviar los dolores del parto.
Muy en contra de lo que habÃa pregonado, Tita Cervera se tragó el orgullo y, rondando la media noche, llegó a la Dexeus acompañada de su gran amiga la pintora Dolores Lasarte para estar junto a su hijo en uno de los momentos más importantes de su vida. Testigos de los breves encuentros entre ellos, cuando Borja salÃa de la “habitación-paritorio” para informar del proceso a los familiares de Blanca y a su madre, relataron que la relación entre ellos no era nada tensa y que ambos compartÃan con compl icidad la emoción del momento.
La baronesa Thyssen lloró al ver a su nieto por primera vez
Cuando faltaban quince minutos para la una de la mañana, Sacha llegó al mundo por parto natural pesando 3,310 kilos y midiendo 50 centÃmetros. Quienes le han visto dicen que es muy guapo, larguirucho y muy parecido a su padre cuando nació el 24 de julio de 1980.
Ha trascendido que a Tita, emocionada, se le cayó alguna lágrima al ver por primera vez a su nieto, lo que podrÃa ser un primer sÃmbolo de la paz que todos anhelan y que quizás quede sellada si, como rumorean ya algunos comentaristas, el niño es bautizado junto a sus pequeñas tÃas, Carmen y Sabina, las niñas que Tita adoptó en Estados Unidos y que ahora tienen año y medio.
Fuente: Revista Pronto
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